Historia

Notas sobre el Patrimonio Cultural de Xàbia
Joaquim Bolufer Marqués, arqueólego municipal de Xàbia

Xàbia está situada en el sector centromeridional del litoral valenciano, justo al extremo más oriental que divide la costa en los golfos de Valencia -al norte- y el de Alicante -al sur-. Tiene un amplio término municipal de 68,3 kilómetros cuadrados y un extenso litoral de más de veinte kilómetros de longitud conformado por un conjunto de calas, playas y altos acantilados que definen una costa que se enmarca entre los vecinos municipios de Dénia y del Poblenou de Benitatxell.

La orografía de su término está determinada, al norte, por el macizo del Montgó/Cabo de San Antonio, al sur, por las montañas del Puig/ La Granadella y la cadena del "Tossalets", mientras que por el sudoeste, el límite está marcado por el Tossal Gros. Elemento característico de su paisaje es el valle de Sant Bertomeu, formada por el río Gorgos, que ha configurado una extensa llanura aluvial que ocupa el término de este a oeste.

La favorable situación geográfica de Xàbia, y la gran diversidad de ecosistemas que existen, hicieran posible que numerosas culturas se asentaran sobre estas tierras. Según las últimas dataciones, podemos afirmar que los primeros pobladores que ocuparon este suelo lo hicieron hace más de 30.000 años. Este remoto asentamiento se produjo en la Cueva Foradada, en los acantilados del Cabo de San Antonio, una cavidad que fue ocupada por grupos de cazadores paleolíticos y en la que se han realizado diez campañas de excavación arqueológicas desde el año 1990.

Desde aquellos tiempos tan lejanos hasta ahora, otros pobladores han ocupado esta zona. Son muchos los yacimientos arqueológicos que así lo testimonian: la cueva del Montgó, el Cap Prim, La Plana Justa, los numerosos yacimientos de época romana -como la Punta del Arenal y la necrópolis del Muntanyar-, o los abundantes asentamientos de época islámica. Entre estos destacan los restos conservados de la torre de las Capsades, estructura construida a finales del siglo XI y que perduró hasta la conquista feudal cristiana. sin embargo, el hallazgo más importante hecha en Xàbia hasta ahora, es el famoso Tesoro Ibérico de Lluca, formado por un conjunto de joyas de oro y plata que actualmente se expone en al Museo Arqueológico Nacional, de Madrid, claro.

A pesar de lo que acabamos de exponer, el núcleo urbano de Xàbia se configuró en tiempo más recientes. Los restos encontrados en las numerosas excavaciones realizadas en el centro histórico de la villa, confirman, sin duda, que los orígenes urbanos de la ciudad son posteriores a la conquista cristiana de mediados del siglo XIII, aunque en tiempos anteriores, durante la prehistoria reciente y en época hispanomusulmana, hubieran unos pequeños asentamientos a la parte más alta del pueblo. Así, cuando el año 1244 las tropas de Jaume I arrebataran estas tierras a sus pobladores hispanomusulmanes, encontraron un territorio formado por pequeñas alquerías diseminadas concentradas sobretodo al valle de Sant Bertomeu, sin que hubiere ningún núcleo urbano definido.

Por tanto, podemos considerar la fundación de la villa de Xàbia como una creación de los nuevos pobladores cristianos procedentes, mayoritariamente, de Cataluña. Estos colonos, fueran obteniendo varios privilegios y posesiones por parte de la Corona, que pretendía así favorecer su asentamiento definitivo en estas tierras acabadas de conquistar.

A través de los escasos documentos conservados y conocidos, sabemos que aquellos inmigrantes crearan un primitivo núcleo amurallado, en la parte más elevada de un pequeño collado, dentro del que se edificó una fortaleza de la qué formaría parte, probablemente, el actual ábside de la iglesia de Sant Bertomeu. Hacia los postres del siglo XV o principios del XVII, el crecimiento de la población motivó la ampliación del recinto amurallado, y así se configuró el actual espacio urbano, enmarcado por las rondas que circundan la villa de Xàbia.

Hasta bien entrado el siglo XVIII, una de las principales preocupaciones de la población fue la defensa contra los continuos ataques de piratas y corsarios norteafricanos. Es por ello, que por todo el litoral se levantaron numerosas torres de vigía por controlar la costa, mientras que al Plan y a sus alrededores, se edificaban casas fuertes. También a la villa se reforzaban las puertas y los paramentos de las murallas y la iglesia de Sant Bertomeu, ampliada a finales del siglo XV y principios del XVI, pasaba a ser una verdadera fortaleza .

A partir del siglo XVIII, el gran crecimiento demográfico y económico general, resultó especialmente importante a Xàbia gracias a los privilegios recibidos por Felip V por el apoyo de la villa a la causa borbónica durante la guerra de sucesión a la Corona de España (1705-1714). Otras poblaciones de la comarca, como la señorial ciudad de Dénia sufrieran represalias que se tradujeran en una considerable retracción demográfica. A este momento de bonanza hay que añadir el cese, casi total, de las incursiones pirátas al litoral valenciano.

A partir de ese momento, se inicia por todo el término una importando expansión que se traduce en el ensanchamiento de las zonas urbanas, situadas extramuros –els ravals-, y la ampliación de las áreas cultivadas.

Si el siglo XVIII marca el comienzo de un fuerte incremento económico y demográfico, al XIX, este proceso aún se intensificará más como consecuencia del gran éxito comercial de un producto agrícola; la pasa. Con su elaboración y comercialización, Xàbia y toda la comarca vivió un momento de gran expansión económica. Este producto se exportaba en toda Europa, especialmente a Gran Bretaña, lo cual provocó una intensificación del tráfico portuario a Dénia y Xàbia. Es ahora, cuando unas pocas familias burguesas que controlaban la producción y comercialización de la pasa, recogeran grandes fortunas. No obstante, la competencia ejercida por las pasas del oriente mediterráneo, provocarán una grave crisis que culminará el 1890, año que marcará un punto de inflexión y el gradual descenso en la producción y comercio de este producto.

Casi hasta el último cuarto del siglo XX, la agricultura ocupaba además de las 2/3 partes de la población activa de Xàbia. Pero a partir de los años sesenta el turismo provocará un cambio profundo e irreversible en la sociedad xabiera: el censo de población de 1970 era de 7.130 habitantes. Actualmente ya pasamos los 30.000.

El desarrollo turístico de Xàbia comportó una modificación espectacular en la estructura socioeconómica de la población, hasta el punto que actualmente la agricultura y la pesca son, desde el punto de vista económico, dos actividades casi testimoniales. por el contrario, el sector terciario, representado por la hosteleria, comercios y otros servicios vinculados al turismo supone el 68 % de la actividad económica local, y el sector secundario (básicamente construcción) representa casi el 38 %.

A lo largo de estos años y como consecuencia del aumento de población se ha producido un intensísimo crecimiento urbanístico que ha desembocado en la consolidación de otros dos núcleos urbanos, la Aduana y el Arenal, ahora ya casi unidos por las nuevas áreas urbanizadas que ocupan el Muntanyar de Bajo.

Mas allá de tantos cambios, la singularidad de Xàbia y en los bonitos paisajes que aún le rodean; en un litoral único con altos acantilados, calas y playas; en un rico patrimonio histórico – conservado en gran parte, a pesar de la fuerte presión urbanística– y un talante de los xabiencs, que entre la modernidad y la globalización actuales, mantienen aún la estima por la cultura propia.

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